Lloran si no llueve, si llueve también lloran
José Viñas García
1 de marzo de 2024, 12:50
El río Ebro en todo su recorrido lleva agua que desemboca en el mar, para luego los políticos invertir en desaladoras que llevarán agua dulce desalada a esos lugares por donde el Ebro pasaba cargado de agua dulce sin necesidad de desalar.
¿Quién nos gobierna, quién gana aquí?
Así con otros ríos.
¿Nadie es capaz de hacer un plan hidrológico para aprovechar el agua de los ríos?
Solo victimismo del cambio climático. Si así pensaran antaño, nadie hubiera construido pantanos, embalses, trasvases, acueductos...
Cuando no llueve lloran, si llueve también.